diumenge, 3 de juliol de 2016

Sicilia

Esta playa es demasiado pequeña para las dos.
Para mí y para ella, que es el yo de hace unos días;
Me dice:
-Váyase agua a dentro AHORA MISMO.
Señorita, es una orden.
Ahóguese en sus algas.

Me gustaría que volvieran a explicarme ese asunto
de avanzar y retroceder en el tiempo,
como si fuera posible.
Vuelvan a poner esa cara de físicos teóricos
y repítanlo con la misma seguridad
con la que se dicen las cosas que se han visto.
Las ondas gravitacionales existen,
Einstein tenía razón.
No hay nada por lo que preocuparse.
Se podrá curar esta espera,
que no va ni hacia delante ni hacia atrás,
y esto va a dejar de parecerse
a matar el rato.

Esperando un avión en Palermo hablé con un chico de Tel Aviv sobre los efectos colaterales que tendría poder teletransportarse. Nos imaginábamos obesos viviendo en un mundo homogéneo donde daría igual tener el piso en la Índia o en Vancouver.

-Váyase agua a dentro AHORA MISMO.
Señorita, es una orden.
Ahóguese en sus algas-.
Soy el efecto colateral de viajar en el tiempo y no pienso irme.

Por la noche somos muchas
brindando con mi misma cara.
Por la costumbre, al final,
el vino ya me gusta.